OCURRENCIAS

26 August 2005

Para el resto de sus días.

Había llegado la tarde anterior al pueblo. Temprano debía hacer varios trámites; la locomoción era difícil y el caballo cansador.
Aún no abrían la puerta del Registro Civil y don Lisandro ya esperaba para efectuar, una vez más, este importante trámite; esta vez inscribiría a su 5º hijo.
Se demoraron en abrir; antes se escucharon varios golpes y alguien que hablaba.

· “Buenos días don Lisandro”.
· “Buenos días don Cloro”, le respondió, notando que el jefe del Servicio olía a alcohol.
· “Quiero inscribir un hijo”, le dijo rapidamente.
· “¿Otro más?”, le dijo el funcionario.
· “Si Dios los envía para algo será”, respondió el campesino.
· “¿Cómo le quiere poner”
· “Póngale Elvis, como el cantante”.

Era la época del Rock, de Elvis Presley, el ídolo norteamericano, que a pesar de las limitaciones de los medios de entonces, era conocido en todos lados. Y en el campo don Lisandro y su gente debían conformarse con una radio a pilas para acortar las horas con la música y las noticias. No había luz en el sector y en el fundo vecino había una pequeña turbina, accionada por el agua del estero, que funcionaba precariamente; a veces una vela daba más luz que la ampolleta.

· “Ya, firme aquí don Lisandro y estamos listos”, logró decir el funcionario.

Fue al banco el hombre de campo; pasó por la Municipalidad, conversó en la Plaza con un par de amigos y volvió a la casa de su hija para regresar lo antes posible.
Pasó el tiempo y fue necesario que sacar un Certificado de Nacimiento de Elvis para el Colegio.

· “¿De donde sacó este nombre tan raro?”, le dijo la nueva funcionaria.
· “Elvis, no es raro, es por el cantante”, dijo tímidamente el campesino.
· “No, le replicaron, aquí dice ERBIT”.
· “No puede ser, yo le puse Elvis”, afirmó.

Ya no había nada que hacer; así estaba inscrito: Erbit.
Y así se llamó por el resto de sus días.
¿Sería demasiado temprano en la mañana?, o ¿quizás una suerte de venganza inconsciente por su propio nombre?
Nunca se supo y nunca se sabrá.
Hecho real contado por el afectado por tan extraño nombre; los nombres de los protagonistan fueron cambiados; se me ocurrió escribirlo el 24 de Mayo de 2004.

Otro juguete.

Desde hace algo más que un par de semanas tengo un nuevo juguete; mi blog "Loncoche al día". Pero los niños nunca se conforman con un solo juguete y siempre quieren tener más.
A pesar de que hace muchos años que dejé de ser niño, al menos, según la medida para ello que nos da la vida, que es la edad cronológica, siento que siempre he llevado uno dentro de mi, y sin que ello implique trastocar las leyes naturales que nos rigen.
De manera que cree este juguete nuevo para alternarlo; para que ninguno de los dos se vaya a gastar mucho; quiero que duren y debo cuidarlos, y para ellos tomaré las providencias que estos elementos ameritan. Escribiré en ellos con la mayor frecuencia posible.
Este niño tiene vida para rato aún, y quiero que viva con la mayor felicidad.