Para el resto de sus días.
Había llegado la tarde anterior al pueblo. Temprano debía hacer varios trámites; la locomoción era difícil y el caballo cansador.Aún no abrían la puerta del Registro Civil y don Lisandro ya esperaba para efectuar, una vez más, este importante trámite; esta vez inscribiría a su 5º hijo.
Se demoraron en abrir; antes se escucharon varios golpes y alguien que hablaba.
· “Buenos días don Lisandro”.
· “Buenos días don Cloro”, le respondió, notando que el jefe del Servicio olía a alcohol.
· “Quiero inscribir un hijo”, le dijo rapidamente.
· “¿Otro más?”, le dijo el funcionario.
· “Si Dios los envía para algo será”, respondió el campesino.
· “¿Cómo le quiere poner”
· “Póngale Elvis, como el cantante”.
Era la época del Rock, de Elvis Presley, el ídolo norteamericano, que a pesar de las limitaciones de los medios de entonces, era conocido en todos lados. Y en el campo don Lisandro y su gente debían conformarse con una radio a pilas para acortar las horas con la música y las noticias. No había luz en el sector y en el fundo vecino había una pequeña turbina, accionada por el agua del estero, que funcionaba precariamente; a veces una vela daba más luz que la ampolleta.
· “Ya, firme aquí don Lisandro y estamos listos”, logró decir el funcionario.
Fue al banco el hombre de campo; pasó por la Municipalidad, conversó en la Plaza con un par de amigos y volvió a la casa de su hija para regresar lo antes posible.
Pasó el tiempo y fue necesario que sacar un Certificado de Nacimiento de Elvis para el Colegio.
· “¿De donde sacó este nombre tan raro?”, le dijo la nueva funcionaria.
· “Elvis, no es raro, es por el cantante”, dijo tímidamente el campesino.
· “No, le replicaron, aquí dice ERBIT”.
· “No puede ser, yo le puse Elvis”, afirmó.
Ya no había nada que hacer; así estaba inscrito: Erbit.
Y así se llamó por el resto de sus días.
¿Sería demasiado temprano en la mañana?, o ¿quizás una suerte de venganza inconsciente por su propio nombre?
Nunca se supo y nunca se sabrá.
Hecho real contado por el afectado por tan extraño nombre; los nombres de los protagonistan fueron cambiados; se me ocurrió escribirlo el 24 de Mayo de 2004.